Existen muchas versiones sobre el origen del movimiento freegan, pero para hablar acerca de eso, ya generaremos un espacio. Lo importante de este primer mensaje es presentar este blog y, en pocas palabras, expresar las motivaciones para crearlo.
Este 2010 ha dado pie a muchas conversaciones sobre el significado de la independencia y la libertad. Sin embargo, para la mayoría de los mexicanos la expresión "Libertad" se ha convertido en una especie de teoría nebulosa que suponemos existe, aunque no sabemos distinguirla o definirla bien.
Yo parto de la idea de que la Libertad como se concibe en la actualidad es un producto más de mercadotecnia mediática- económica y política que una realidad tangible.
En mis ideales, un ser humano debería tener la libertad de elegir qué momentos dedicar a la familia, al ocio, la cultura y el trabajo, pero en la práctica, tenemos que conformarnos a la sinrazón esclavista de limitar nuestras decisiones vitales en función de las necesidades del "patrón".
En mis ideales, el ser humano debería ser libre de usar la ropa que desea, e incluso optar por no usarla, disfutando de la frescura de la brisa y la calidez del sol, pero las normas nos prohiben y reprimen algo tan natural como el desnudo, y premian y reconocen a quien "viste bien", y usa ropa de "marca".
En mis ideales, ningún ser humano debería carecer de alimentos y techo, pero en la práctica, vemos que la acumulación capitalista de riquezas injustificable, lleva a muchas empresas a optar por tirar toneladas de alimentos a la basura antes que rebajar sus precios u obsequiarlos mientras muchos pasan hambres; a su vez, muchos propietarios henchidos de un letal egoísmo, acumulan propiedades al por mayor que en ocasiones pasan decadas deshabitadas, antes que donarlas a quien carece de techo.
En mis ideales, el ser humano debería tener el derecho absoluto a elegir en todas las cuestiones que tienen que ver son su posición ante la vida, sin afrontar los multiples obstáculos que la sociedad impone. El simple hecho de tener la posibilidad cambiar de nombre y elegir el que más nos guste o refrendar el que ya poseemos, debería elevarse a rango constitucional. El preferir ser heterosexual u homosexual, religioso o ateo, partidista o anarquista, no debería llevar consigo el rechazo que ahora vemos.
Por lo anteriormente expuesto, veo necesario un movimiento que reivindique y afirme las libertades básicas humanas. El movimiento freegan promueve muchas de los anhelos de libertad, solidaridad, responsabilidad social y ambiental que ofrecen un modelo alternativo de convivencia no sólo paralelo al consumismo capitalista, sino incluso opuesto a él, incluyente y de alcances universalistas.
Es tiempo, pues, de que en nuestro país se conozca más este modelo económico-filosófico en crecimiento, que ofrece una vida digna y con significados a quien la práctica, y que ya ha demostrado en muchos países y comunidades ser verdaderamente sustentable.
Enhorabuena, México, ¡y a despertar!
Este 2010 ha dado pie a muchas conversaciones sobre el significado de la independencia y la libertad. Sin embargo, para la mayoría de los mexicanos la expresión "Libertad" se ha convertido en una especie de teoría nebulosa que suponemos existe, aunque no sabemos distinguirla o definirla bien.
Yo parto de la idea de que la Libertad como se concibe en la actualidad es un producto más de mercadotecnia mediática- económica y política que una realidad tangible.
En mis ideales, un ser humano debería tener la libertad de elegir qué momentos dedicar a la familia, al ocio, la cultura y el trabajo, pero en la práctica, tenemos que conformarnos a la sinrazón esclavista de limitar nuestras decisiones vitales en función de las necesidades del "patrón".
En mis ideales, el ser humano debería ser libre de usar la ropa que desea, e incluso optar por no usarla, disfutando de la frescura de la brisa y la calidez del sol, pero las normas nos prohiben y reprimen algo tan natural como el desnudo, y premian y reconocen a quien "viste bien", y usa ropa de "marca".
En mis ideales, ningún ser humano debería carecer de alimentos y techo, pero en la práctica, vemos que la acumulación capitalista de riquezas injustificable, lleva a muchas empresas a optar por tirar toneladas de alimentos a la basura antes que rebajar sus precios u obsequiarlos mientras muchos pasan hambres; a su vez, muchos propietarios henchidos de un letal egoísmo, acumulan propiedades al por mayor que en ocasiones pasan decadas deshabitadas, antes que donarlas a quien carece de techo.
En mis ideales, el ser humano debería tener el derecho absoluto a elegir en todas las cuestiones que tienen que ver son su posición ante la vida, sin afrontar los multiples obstáculos que la sociedad impone. El simple hecho de tener la posibilidad cambiar de nombre y elegir el que más nos guste o refrendar el que ya poseemos, debería elevarse a rango constitucional. El preferir ser heterosexual u homosexual, religioso o ateo, partidista o anarquista, no debería llevar consigo el rechazo que ahora vemos.
Por lo anteriormente expuesto, veo necesario un movimiento que reivindique y afirme las libertades básicas humanas. El movimiento freegan promueve muchas de los anhelos de libertad, solidaridad, responsabilidad social y ambiental que ofrecen un modelo alternativo de convivencia no sólo paralelo al consumismo capitalista, sino incluso opuesto a él, incluyente y de alcances universalistas.
Es tiempo, pues, de que en nuestro país se conozca más este modelo económico-filosófico en crecimiento, que ofrece una vida digna y con significados a quien la práctica, y que ya ha demostrado en muchos países y comunidades ser verdaderamente sustentable.
Enhorabuena, México, ¡y a despertar!
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